El liderazgo de la insurgencia novohispana fue retomado por José María Morelos y Pavón, quien operó en el Sur del virreinato, en los actuales estados de Guerrero, Puebla y Morelos. A partir de este año el territorio del Nuevo Santander vivió al margen de la insurgencia. Los milicianos de la provincia salieron a combatir a los insurgentes de Río Verde en 1812 pero no tuvieron que enfrentar ninguna amenaza en su propio territorio.