Porfirio Díaz planea su séptima reelección a la presidencia de la república, que ocupaba desde 1876. Francisco I. Madero decide postularse como candidato opositor, pero la represión y encarcelamiento de que es víctima lo convencen de proclamar el plan revolucionario de San Luis el 20 de noviembre de 1910. En él llamó a los mexicanos a derrocar al dictador Díaz, con el lema Sufragio Efectivo no Reelección. En Tula, Tamaulipas el profesor Alberto Carrera Torres fue de los primeros en sumarse al Plan de San Luis.