Emiliano Zapata decide proclamar el Plan de Ayala para exigir la restitución de las tierras que las haciendas habían arrebatado a los pueblos campesinos de Morelos. Para conseguir sus objetivos se levanta en armas contra el gobierno interino de Francisco León de la Barra. Madero es electo presidente pero se niega a reconocer los postulados del Plan de Ayala, lo cual provoca el rompimiento entre ambos líderes.