La coalición antihuertista derrotó al usurpador, quien se vio obligado a abandonar el país. En Tamaulipas los generales Pablo González, Cesáreo Castro y el Coronel Andrés Saucedo, se levantaron contra Huerta y sitiaron la ciudad de Nuevo Laredo; mientras que el coronel Emilio P. Nafarrete se apoderó de la plaza de Altamira que estaba en poder de las fuerzas huertistas. El general tamaulipeco Alberto Carrera Torres también peleó contra las fuerza de Huerta; tomo Guanajuato, Irapuato, Celaya y León en el mes.