Emilio Vázquez Gómez (1858-1926)

Nació el 22 de mayo de 1858 cerca de Tula, Tamaulipas, en el seno de una humilde familia de campesinos. Pese a que sus padres Ignacio Vázquez y Juan Gómez, carecían de recursos suficientes para darle educación a él y a su hermano menor Francisco, se las pudo arreglar para estudiar la primaria en la escuela de la localidad. A los diez años de edad dejo la casa paterna para ingresar al colegio que dirigía un pariente en el poblado de Tula, quien además le dio trabajo como dependiente de su tienda. Con el escaso sueldo que recibía, Emilio pudo mantenerse para seguir estudiando. Durante algunos años fue mozo y dependiente de distintas casas y tiendas, y en 1874 Juan Charles Saucedo, para quien entonces trabajaba, lo llevó como ayudante a Saltillo en un viaje de negocios. Allí, su patrón le consiguió un nuevo empleo y regresó sin llevárselo de vuelta a casa. En 1875 consiguió que lo aceptaran como alumno en el Ateneo Juan Antonio de la Fuente de dicha ciudad. Sin abandonar su antiguo trabajo estudió hasta terminar la preparatoria; ya entonces pudo mantenerse dando clases de aritmética y geografía en varias escuelas para niñas. En 1876 ingresó a la carrera de derecho en el mismo Ateneo. Ese año, los tuxtepecanos entraron triunfantes a Saltillo enarbolando el principio de No Reelección. Emilio, que por ese entonces había leído varios textos liberales, abrazó fervientemente esta causa.
Se inició en la política en el año de 1880, al participar en la campaña electoral de Jesús María Gil por la gubernatura del estado de Coahuila. Al año siguiente le ofrecieron las cátedras de gramática y economía política en el Ateneo, pero las rechazó porque había tomado la decisión de irse a México con su hermano para terminar sus estudios. Se tituló en la capital de la República el 5 de octubre de 1883, y en 1887 entró al bufete de Luis Gutiérrez Otero, donde laboró durante 17 años.
Siendo un antirreeleccionista convencido, criticó severamente a Porfirio Díaz desde la década de 1880 por haberse perpetuado en el poder, y en 1890 publicó un folleto alusivo a la reforma constitucional que posibilitó la reelección indefinida. Colaboró con algunos periódicos de oposición como El Tiempo y el Diario del Hogar, hablando siempre a favor de la alternabilidad en el poder y el respeto del sufragio popular. Simpatizó con el Partido Liberal Mexicano y desde 1906 entabló relaciones con Francisco I. Madero. Junto con él, Paulino Martínez, Luis Cabrera, Roque Estrada y otros, fundó en mayo de 1909 el Centro Antirreeleccionista de México, del cual fue presidente. Promovió la formación de clubes en todo el país y cuando en abril de 1910 se celebró la Convención Nacional del nuevo Partido Antirreeleccionista, que él mismo había organizado, se le propuso como candidato para contender por la presidencia de la República en los siguientes comicios federales. Emilio declinó la candidatura a favor de Francisco I. Madero, quien finalmente fue postulado.
En septiembre de ese año El Tiempo reprodujo su folleto La reelección indefinida, y poco tiempo después fue encarcelado por participar en actividades de oposición. Logró fugarse de prisión tras la celebración de las fraudulentas elecciones de junio y organizó la lucha armada desde San Antonio, Texas, donde se había refugiado con otros revolucionarios. En mayo de 1911 se opuso a la firma de los Tratados de Ciudad Juárez por discrepar de los términos de la renuncia de Porfirio Díaz, razón por el cual tampoco estuvo de acuerdo en que se efectuara el licenciamiento de las fuerzas revolucionarias. Sin embargo, aceptó el cargo de secretario de Gobernación en el gabinete de Francisco León de la Barra, con la esperanza de influir en las decisiones que marcarían el futuro rumbo de la nación.
Durante el interinato se agudizaron las diferencias entre los Vázquez Gómez y Madero, quien terminó por desplazarlos de la política en la Convención del Partido Constitucional Progresista. El 2 de agosto de 1911 Emilio renunció a la cartera de Gobernación y el 17 de febrero de 1912 aceptó la designación de presidente con que lo había favorecido el Plan de Tacubaya, lanzado en la ciudad de México para desconocer a Madero poco después que se dieron a conocer los resultados de las elecciones de octubre de 1911. El 4 de mayo de 1912 llegó a Ciudad Juárez para ponerse al frente de las fuerzas rebeldes y tomar posesión de la presidencia provisional; estableció su despacho en el edificio de la aduana fronteriza y nombró ministros para su gabinete, pero debió retirarse el día 11, presionado por las fuerzas de Pascual Orozco, quien inicialmente se había sumado al vasquismo, pero después había decidido convertirse en dirigente absoluto del movimiento antimaderista. Vivió desterrado durante varios años en El Paso, Texas, y murió en la ciudad de México en el año de 1926. Es autor de un folleto titulado El pensamiento de la revolución (1911 o 1912) y de la obra Institución del hogar agrícola mexicano o patrimonio de la familia (1920).

Fuente: Emilio Vázquez Gómez, “La reelección indefinida”. En colección Pensamiento Político, En Torno a la Democracia. El Sufragio efectivo y la no reelección (1890-1928). México, Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, 2004.