José Antonio Apolinario Gutiérrez de Lara (1770-1843)

Eclesiástico y político, hijo de una acomodada familia, nació en la Villa de Revilla hoy Guerrero, Tamaulipas. Cursó sus primeros estudios en su pueblo natal y después en el Seminario de Monterrey, donde recibe el grado de bachiller en Derecho Canónico y Derecho Civil y se ordena sacerdote. De regreso a su villa natal y vista su abierta simpatía por la insurgencia al igual que su hermano don José Bernardo, puestas de manifiesto en una carta al caudillo y teniente general don Mariano Jiménez, la respuesta de éste y la persecución de que fue objeto la esposa y familia de su hermano. Se ocultó en Linares en la casa de un pariente cercano, don José Antonio Benítez y más tarde en los pliegues fragosos de la montaña. Desde “desiertos innominados” escribió cartas al Cabildo Eclesiástico y al Convento (marzo de 1814).
El comandante Joaquín de Arredondo y Mioño y el obispo diocesano don Primo Feliciano Marín de Porras le concedieron el indulto en lo civil y eclesiástico. El 22 de noviembre fue levantado el embargo que existía sobre sus bienes. Cuando estudió había ejercido la cátedra de Filosofía Moderna en el Seminario de Monterrey, y vuelto del indulto pasó un tiempo en Valle de Pilón (Montemorelos) y de allí pasó a ocupar la Rectoría del Seminario. En este cometido le sorprende la consumación de la independencia.
El 22 de enero de 1822 viajó en compañía del padre Miguel Ramos Arizpe para representar a la Provincia de Nuevo Santander ante el Primer Congreso Constituyente, siendo partidario del Iturbide libertador, pero enemigo de la forma de gobierno del Imperio, porque simpatizaba con las ideas republicanas. El abrigaba la intención de regresar a su provincia, “por el bien de su salud”, como claramente se lo dice a su hermano don Bernardo (carta del 12 de julio de 1823). A su regreso fue nombrado Presidente de la Asamblea Legislativa (legislatura) habiéndole tocado participar en el caso de Iturbide en el que salvó su voto condenatorio, convirtiéndose en “padre conciliador” (confesor) de Iturbide hasta el suplicio.
Residió en San Carlos al lado de don José Bernardo y su familia; desde donde redactó una exposición en diciembre 14 de 1825 al muy Ilustre Ayuntamiento y ciudadanos de Revilla. No se distinguió como orador, sin embargo en el Congreso Constituyente en México, hizo oír su voz en dos ocasiones. A su pluma se deben notables escritos como: Proyecto de Colonización cuyas ideas, al decir del ingeniero Marte R. Gómez, no han perdido vigencia y catalogan a Gutiérrez de Lara como el primer agrarista en México. Después de su breve estancia en San Carlos, marchó de nuevo a Revilla con frecuentes viajes a pueblos circunvecinos como: Salinas Victoria, Maulique, Montemorelos, Cadereyta, Capadero y otros para cortar y medir las tierras de agostadero de esas municipalidades, pues también se distinguió como agrimensor. Existe un plano de Pilón (Montemorelos) del que es autor.
El 13 de mayo del 1841 murió su hermano José Bernardo, al que le unieron especiales lazos de afecto y el hecho lo entristeció sobremanera. José Antonio Gutiérrez de Lara, escribió numerosas cartas y proclamas, entre ellos: Proyecto de Colonización; Exposición a don Agustín de Iturbide (1822); Proclama a los habitantes de Santander (1822); Exposición al M. I. Ayuntamiento y demás ciudadanos de Revilla (1825); Se desea felicidad (1842).

Fuente: Juan Fidel Zorrilla y Carlos González Salas, Diccionario Biográfico de Tamaulipas, Ciudad Victoria, Tamaulipas, UAT/IIH, 1984.